Si tienes una tienda online, es probable que ya te hayan ofrecido «GEO». Se vende como el SEO para la IA: lo que hay que hacer para que ChatGPT, Gemini o las respuestas de Google recomienden tus productos. A veces se llama también AEO o LLMO, y que haya tres nombres para casi lo mismo ya dice bastante de lo poco asentado que está.
Antes de pagar por ello, conviene saber de dónde sale el término y qué se ha demostrado.
De dónde sale el GEO
El nombre viene de un estudio publicado en 2023 por investigadores de Princeton y del Instituto Indio de Tecnología de Delhi, entre otros, y presentado en la conferencia KDD en 2024. Llamaron GEO (generative engine optimization) a optimizar un contenido para que aparezca más en las respuestas que generan los buscadores con IA.
Probaron varias formas de reescribir textos y midieron cuánto aparecían después en las respuestas. Lo que mejor funcionó fue añadir citas textuales, estadísticas y referencias a fuentes, con hasta un 40 % más de visibilidad en su banco de pruebas y de hasta un 22 % en una prueba con Perplexity. Lo que no funcionó fue meter palabras clave a la fuerza, que incluso empeoraba los resultados.
Es un buen estudio, pero tiene un límite importante: en cada prueba solo se optimizaba uno de los textos que la IA tenía delante; los demás se quedaban como estaban.
Lo que se vio después
En 2025, otro grupo de investigadores puso a prueba la idea en condiciones más realistas: varios competidores optimizando a la vez y, entre las pruebas, recomendaciones de productos. Su trabajo, presentado en NeurIPS, llegó a una conclusión incómoda: la mayoría de los métodos de este tipo eran en gran parte ineficaces y, con frecuencia, empeoraban la posición del documento.
Además, cuantos más competidores usaban las mismas técnicas, menos ganaba cada uno. Lo que marcaba mucho más la diferencia era lo de siempre: que la fuente estuviera más arriba en los resultados que la IA consulta, es decir, SEO.
Qué dice Google
Google lo dice sin rodeos en su documentación para webmasters: para aparecer en AI Overviews o en el Modo IA no hay requisitos adicionales ni optimizaciones especiales. Se aplican las mismas buenas prácticas de SEO de siempre, y para salir como enlace la página tiene que estar indexada y poder mostrarse en Google con un fragmento.
Lo que sí ha cambiado es la forma de medirlo. Desde junio de 2026, Search Console tiene informes propios de las funciones de IA de Google, y desde finales de agosto están disponibles para todas las webs. Muestran cuántas veces han aparecido tus páginas en esas respuestas, cuáles, en qué países y en qué dispositivos.
Entonces, ¿qué cambia de verdad?
Menos de lo que se vende, pero algo sí:
- Hay más sitios donde aparecer. Ya no solo Google: también ChatGPT, Perplexity o Copilot, cada uno con sus propios robots y fuentes. Si bloqueas sin querer a OAI-SearchBot, el robot de búsqueda de OpenAI, tus páginas no salen en las respuestas de búsqueda de ChatGPT por muy bueno que sea tu SEO. Lo explico en cómo aparecen los productos en ChatGPT.
- Las preguntas suelen ser más largas y concretas. La gente no escribe «zapatillas trail», sino «zapatillas de trail para alguien que empieza y pesa 90 kilos». Google, además, lanza varias búsquedas relacionadas por detrás para responder. Así que una página que resuelve dudas concretas tiene, en principio, más papeletas para salir.
- También cuenta lo que se dice de ti fuera de tu web. ChatGPT, por ejemplo, tiene en cuenta contenido de terceros y resume reseñas públicas. Tu ficha importa, pero no es la única fuente.
- Los clics ya no lo cuentan todo. Puedes aparecer en una respuesta sin que nadie haga clic. Y los nuevos informes de Search Console se centran precisamente en esas apariciones.
Qué sigue igual
Casi todo lo importante:
- Que tu tienda se pueda rastrear e indexar, cargue rápido y no esconda el contenido.
- Que las fichas tengan la información completa: medidas, materiales, para quién es, compatibilidades. En cómo preparar el catálogo para la IA tienes una lista práctica.
- Que los textos respondan a lo que la gente pregunta de verdad, y no a una lista de palabras clave.
- Que los datos sean los mismos en tu web, en los marketplaces y en cualquier sitio donde vendas.
Qué haría yo en una tienda pequeña
- Desconfiar de quien prometa posiciones en ChatGPT. Ninguna agencia controla lo que responde un asistente de IA, y el estudio de 2025 vio que la mayoría de esos trucos apenas funcionan, y que lo poco que ganan se diluye cuanta más gente los usa.
- Comprobar que no bloqueas a los robots de búsqueda de IA en tu robots.txt.
- Completar las fichas y añadir las preguntas que te hacen los clientes, con su respuesta, en la propia ficha. Cómo detectarlas lo cuento en las dudas que frenan una compra online.
- Mirar el nuevo informe de Search Console y las visitas que llegan desde chatgpt.com, para saber si esto ya te afecta o todavía no.
El GEO tiene algo de verdad: la forma de buscar está cambiando y conviene tenerlo en cuenta. Pero, con lo que se sabe hoy, la mejor forma de aparecer en las respuestas de la IA se parece mucho a la mejor forma de aparecer en Google: tener la mejor información sobre lo que vendes.