Si tienes una tienda en Shopify, probablemente ya tienes más IA de la que usas. La plataforma ha ido añadiendo herramientas en casi todas partes, y muchas vienen incluidas en tu plan sin coste extra.

El problema es que están repartidas por el panel y cada una resuelve una cosa distinta. Para ordenarlas, sirve preguntarse a quién ayuda cada una: a ti mientras gestionas la tienda, a tu cliente cuando está dentro de ella o a tu cliente cuando todavía está fuera, preguntándole a un asistente de IA.

Para ti: lo que te ahorra trabajo

Shopify Magic es el nombre que Shopify da al conjunto de funciones de IA del panel. Según su centro de ayuda, es gratis en todos los planes. Sirve para redactar descripciones de producto, textos de páginas y asuntos de correo, quitar el fondo a las fotos o crear banners.

Es útil para arrancar, pero con una advertencia que la propia Shopify deja por escrito: si publicas algo incorrecto, la responsabilidad es tuya, aunque lo haya escrito la IA. Una descripción generada suena bien, pero la IA no sabe lo que no le has dicho. Si no le das las medidas o el material, no aparecerán, o aparecerán mal.

Sidekick es el asistente del panel. Le escribes como a un compañero («¿qué productos se vendieron menos este mes?», «crea un descuento del 10 % para esta colección») y responde con tus datos o hace la tarea. Viene incluido en tu plan, aunque las funciones y los límites de uso cambian según el plan, y te habla en el idioma de tu tienda.

Estas dos herramientas te ahorran tiempo, pero tu cliente no habla con ellas: como mucho, ve los textos que te han ayudado a escribir.

Para tu cliente, dentro de tu tienda

Aquí la IA de Shopify está en dos sitios.

El primero es el buscador. Shopify incluye búsqueda semántica, que entiende búsquedas por significado y no solo por palabras exactas: alguien que escribe «regalo para alguien que corre» puede encontrar zapatillas aunque ninguna ficha diga «regalo». Pero tiene condiciones: tu tienda tiene que estar en los planes Grow, Advanced o Plus y tener menos de 200.000 productos, y no se aplica a las sugerencias que aparecen mientras el cliente escribe. Si quieres entender qué cambia de verdad, lo explico en qué es la búsqueda semántica.

El segundo es el chat de Shopify Inbox. Puedes poner respuestas instantáneas a preguntas frecuentes, y Shopify Magic te propone esas respuestas automáticamente. Eso sí, las propuestas se basan en tus políticas de la tienda (envíos, devoluciones, privacidad), no en tus productos, y de momento solo se generan en inglés.

Es decir, lo que Shopify cubre bien dentro de tu tienda es encontrar productos y responder dudas generales sobre envíos o devoluciones. Lo que cubre menos es la conversación sobre el producto en sí: si esa talla le quedará bien, cuál de dos modelos le conviene, si aquello sirve para lo que necesita. Y son dudas que, si nadie las resuelve, frenan muchas compras.

Para tu cliente, antes de llegar a tu tienda

La novedad más grande de este año está fuera de tu web. Con Agentic Storefronts, Shopify publica tus productos en asistentes de IA como ChatGPT, Copilot, el modo IA de Google, Gemini y Meta, para que la gente los encuentre cuando pregunta allí.

Según Shopify, viene activado por defecto en las tiendas que cumplen los requisitos, y se gestiona desde Canales de ventas, en el apartado Agentic de tu panel. Los requisitos son tener un plan de pago, la tienda abierta al público y las políticas completas. Además, cada producto necesita título, al menos una imagen, precio y envío a Estados Unidos o Canadá.

Ese último punto importa si vendes solo en España, Rumanía o el resto de Europa: si no envías a Estados Unidos o Canadá, tus productos no cumplen los requisitos. Si envías, ChatGPT y Copilot funcionan estés donde estés; el modo IA de Google y Gemini, en cambio, de momento solo están disponibles para tiendas de Estados Unidos que venden allí. Si quieres el contexto completo de este movimiento, está en qué es el comercio agéntico.

Por dónde empezar

Si solo vas a hacer tres cosas, yo las haría en este orden:

  1. Completar las fichas. Todo lo anterior depende de ellas: el buscador, los textos generados y los asistentes de IA. Medidas, materiales, para quién es y para quién no. En cómo preparar el catálogo para la IA tienes una lista práctica.
  2. Completar las políticas de la tienda. Son las que alimentan las respuestas de Inbox y un requisito para aparecer en asistentes de IA. Es media hora de trabajo que sirve para las dos cosas.
  3. Revisar qué busca la gente en tu tienda. Lo que buscan y no encuentran te dice qué falta en tu catálogo o cómo lo llaman tus clientes.

Y luego queda la parte que Shopify no resuelve de forma automática: responder al momento a un cliente que duda sobre un producto concreto, sin que tengas que estar tú al otro lado del chat. Para eso existen asistentes de compra que se añaden a tu tienda, como SmartShop AI en Shopify. Leen tu catálogo, responden con tus productos y saben qué tallas y colores quedan.

No hace falta usarlo todo a la vez. Pero si tu tienda está en Shopify, lo más barato y lo que más rinde es lo mismo: tener buenos datos de producto. Todo lo demás funciona mejor a partir de ahí.